No es California todo lo que reluce: Seattle & Portland

1 nov

Así es amigos, la costa oeste no acaba en Crescent City, sino que sigue hasta Canada pasando por Oregon y Washington, estado célebre por la marca Columbia, por situarse en él la trama de Twilight, y por ser, probablemente, el estado que menos ve el sol de todo US.

Con estas perspectivas, una espera congelarse de frío y ver dos pequeñas ciudades llenas de leñadores. Nada parecido. Seattle se presenta como se vende: cool, cuna del grunge, independiente y amante del café y la música. La sorpresa es Portland, con las mismas características que Seattle pero mucho menos conocida y masificada.

Seattle

Tener dos días seguidos de sol en Seattle es todo un reto. Llevar una chaqueta cortavientos e impermeable de Columbia es tanto tradición como necesidad. Para quienes no estamos acostumbrados a mojarnos día si día no resulta un poco molesto, pero si se tiene la suerte de conseguir un día de sol, la ciudad cambia de color por completo.

Seattle no sólo es la cuna de la marca de ropa Columbia (llamada así por el río que pasa por el estado de Washington), sino también de Starbucks, Boeing, Microsoft y Amazon. Sus habitantes llenan los cafés, no sólo de Starbucks, sino de otras cadenas locales como Seattle’s Best Coffee y Tully’s. Aunque nunca será lo mismo que un buen café con leche en el bar del barrio, es en estas cadenas y en sus equivalentes “privately owned” (independientes) donde se puede disfrutar de algo parecido a un café al estilo europeo. Aleje esa jarra de agua marrón de mi, señora.

 

¿Qué es lo que no hay que perderse en Seattle?

 

 

Dentro del circuito oficial, vale la pena pasar por Pike Place Market. Pescaderos tirándose salmones gigantes, flores, comida para llevar, tiendas de artesanía y mucha gente. Es lo mejor del centro. Después de verlo, hay que pasear sin rumbo por las calles que llevan a Pioneer Square, bajar al waterfront, subir colinas a lo San Francisco…Un poco más alejado del centro, si no llueve, hay que ir al Olympic Sculpture Park, con unas estupendas vistas del estrecho de Puget al fondo. También hay que ver el Space Needle, la torre que preside la ciudad, y entrar en el Experience Music Project, un museo perfecto para los fans de la música y de Nirvana y Jimmy Hendrix en especial.

Seattle, como toda ciudad americana, está llena de vagabundos. Se hace algo extraño ver a tantísimos en tan poco espacio, y se convierten en una característica de cada viaje. Si en Seattle me ha parecido ver muchos, cómo será NY. El sueño americano es, efectivamente, un sueño.

Es bueno saber que tanto Seattle como Portland tienen una zona centro en la que el transporte público es gratuito hasta las 7 pm aprox. Lo mejor es andar, pero tras un día entero de pateadas nadie hace ascos al autobús. He notado, además, que en US las abuelas no atacan en modo zombi para sentarse. Ah, y hay que pedir parada tirando de una cuerda atada a las paredes laterales, muy vintage todo.

Un par de días en Seattle dan para pasar por Freemont y Ballard, los Malasaña y el Born de Seattle. En Freemont tenemos al famoso Troll y una estatua de Lenin traída (no sé cómo, dado su tamaño de 5m) de Eslovaquia por un veterano americano. Ballart tiene algunos bares y tiendas, y un puerto que, por lo visto, conserva la esencia pesquera. Difícil de ver si uno va, como yo, por la noche.

 

Una última recomendación. Para dormir, tengo que decir que City Hostel Seattle es uno de los mejores hostels en los que he estado. Cine y jacuzzi incluidos.

 

Portland

 

Ahhh…Portland! Como todo el estado de Oregon, es una maravilla. Bosques inmensos, playas, focas, ostras deliciosas, donuts para gordos, gente en bicicleta…y sin tasas. Así es, amigos, si tuviera que escoger un sitio en el que vivir en US, sin duda, de momento, sería Oregon. Al ladito de California y de Canada, mar y montaña. Para qué queremos más.

Pese a todos los encantos de Kentucky y su autenticidad, da gusto llegar a una ciudad y ver a gente en bicicleta, andando, comiendo verduras, productos locales, y produciendo su propia cerveza en miles de breweries por todo el estado.

La ciudad de Portland no tiene una ruta turística tan definida como Seattle. Lo que hay que hacer es andar y andar, o subir en alguno de los tranvías que llevan a los barrios periféricos. Eso último no pude hacerlo, pero sin duda puedo decir un par de cosas acerca del centro. La ciudad está plagada tiendas de segunda mano, cafeterías monas, puestos de comida en la calle, y bicicletas a tutti.

 

 

Todos los caminos deberían llevar a dos sitios: Voodoo Doghnuts y Powell’s Books. El primero, la meca de los donuts y de los golosos del mundo. Un lugar con más variedades de donuts de las que puedas comer en una semana, incluyendo sus famosos Voodoo Doll (muñeco voodoo relleno de fresa), Bacon Maple Bar (donut con esa asquerosamente rica cosa que se echa en las tortitas, sirope de arce, y bacon frito), y el donut para hambrientos: Cock and Balls, con forma de aparato genital masculino AKA pito y huevada, y relleno de crema. Todo ello en tamaño XXL.

 

En cuanto a Powell’s, se trata de la librería independiente de compra-venta más grande de Oregon y probablemente alrededores. Un paraíso de varias plantas para amantes de los libros de todo nivel adquisitivo, puesto que tienen libros nuevos y usados a precios más que asequibles. Yo me hice con un ejemplar de Wicked de tamaño medio, en una bonita edición con ilustraciones, por la nada desdeñable cifra de 7,50$. Un libro bonísimo, por cierto. También podréis comprar una guía de Portland escrita por Chuck Palahniuk, residente y amante de la ciudad.

En fin, ahora tocaría hablar de los alrededores de Portland y de la costa de Oregon, pero eso lo dejo para otro post, que se me pasan las lentejas. No quiero despedirme sin dejar un nuevo vídeo de mi programa favorito de cerdadas, Man VS Food, esta vez con nuestro colega el insaciable degustando las maravillas de Portland.

 

4 comentarios hacia “No es California todo lo que reluce: Seattle & Portland”

  1. Lídia noviembre 2, 2011 a 9:34 am #

    Me encanta tu recorrido gastronómico turístico!

Trackbacks/Pingbacks

  1. Oregon, ese remoto lugar « Away We Go - noviembre 8, 2011

    [...] siguiendo la llamada de la modernidad, despachará rápido a la amada California y subirá hasta Seattle, pasando por Oregon. Habrá otras motivaciones, pero dudo que muchos crucen el Atlántico para [...]

  2. En un pequeño pueblo de Kentucky « Away We Go - febrero 21, 2012

    [...] ciudades en las que me quedaría a vivir sin problemas un largo tiempo: San Francisco, New Orleans, Portland, Seattle…Cuando, antes de cruzar el charco de nuevo, visite NY, decidiré si la incluyo en mi lista o [...]

  3. Chicago, that toddlin’ town « Away We Go - abril 12, 2012

    [...] Pavilion, de Frank Ghery. El parque, con tal concentración de arte al aire libre, recuerda al Olympic Sculpture Park de Seattle. Son ese tipo de sitios en los que te quedarías a vivir en un bonito día de [...]

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.